
Narración:
El escenario fue montado en la Ciudad de Guatemala, en el Teatro de Bellas Artes, el 31 de enero de 2,012.
Llegué al lugar a las 17.30 horas, el concierto estaba programado para las 19.00. Tarde fría y un cielo nublado que amenazaba dejar caer una intermitente lluvia, que hubiera podido agravar la infección respiratoria que tenía. La fila de metaleros que ingresarían al teatro se alargaba en unas 200 personas, yo sería el 201 y muchos otros que llegaron después conformarían el total del público.
La noche fue abrazándonos mientras el reloj seguía su curso y el concierto parecía haberse atrasado, ya marcaba las 17.25 y aún no ingresábamos. 5 minutos después se abrieron las puertas. Lentamente comenzó el ingreso. Después de pasar la revisión por el personal de seguridad, mi boleto fue desprendido en dos partes, una para el control del ingreso, y otra para el recuerdo.
Después de perderme de la vista de la companía indeseable que había tenido durante el tiempo de espera en la cola, ingresé al gran salón del teatro, en donde ya había empezado el concierto, el grupo Artífice, primera telonera de la noche, se encontraba sobre las tablas, de la que puedo decir que me gustó mucho su calidad de interpretación y la potente voz de Luna Campos.
Primero quise ubicarme en la planta baja, pero la idea de tener una mejor visión me llevó al palco, desde allí ví terminar la actuación del primer grupo, y empezar el tiempo de Nova Epica, segunda telonera, quedé impactado por el estilo épico musical de la banda, el metal interpretado por ellos terminó de prender los ánimos de los asistentes. Para terminar de ver la actuación del segundo grupo, que finalizó a eso de las 20.15 bajé del palco, no me gustó del todo la vista.
Artífice y Nova Épica nada tienen que envidiarle a bandas del extranjero, tenemos buen metal en Guatemala!!!
Todas las luces se apagaron, diferentes emociones comenzaron a fluir, se escuchaba al público coreando STRATO!!! STRATO!!! STRATO!!! y de repente KOTIPELTO!!! KOTIPELTO!!! KOTIPELTO!!!, a eso, se encendieron las luces detrás del telón con el nombre de la banda, segundos después comenzó a sonar una variante de Galaxies, mi mente comenzó a vibrar, la adrenalina a fluir, aparecieron en escena: Matias Kupiainen con la guitarra, Lauri Porra con el bajo, Jörg Michael tomó su lugar frente a los tambores, y Jens Johansson hizo lo suyo en los teclados, para luego ingresar Timo Kotipelto quién de un tirón arrebató el micrófono de su pedestal, y juntos comenzaron a interpretar Under Flaming Skies, canción terriblemente electrizante que muchos coreamos, el ambiente comenzó a tornarse heavy, terminaron la primera canción y Timo comenzó a interactuar con el público, diciendo que era la primera vez que venían a tocar a Guatemala y que no tenía idea de como iban a ser recibidos, si íbamos a conocer su música y letras, a lo que dijo que estaba sorprendido, anunció Phoenix, y el power metal comenzó a sentirse en el ambiente. La tercera canción Timo la anunció como una de las canciones mas rápidas y las notas de Speed Of Light comenzaron a sonar. Luego sin hacer pausas, comenzaron a tocar The Kiss Of Judas, una de mis favoritas y que esperaba ansioso. Timo siguió hablando y dijo que ese día por la mañana visitaron la ciudad colonial Antigua Guatemala y que estaba impresionado de la belleza del lugar, por lo que nos dijo que los guatemaltecos vivimos en un paraíso, y comenzó a sonar Paradise. Luego nos preguntó si todavía teníamos fuerzas para seguir el show, a lo que respondimos sí, y dijo que quería asegurarse porque iban a tocar una de las canciones más largas, y sonó Visions (Southhern Cross), a la que siguieron Legions (of the twilight) canción que nos dedicó al público y a todos sus seguidores por el apoyo incondicional a la banda, Coming Home y Deep Unknown y un solo de bajo, en el que pude apreciar como Lauri multiplicaba por mil sus manos que recorrían velozmente el brazo y cuerdas del bajo.
Quizás olvide alguna canción, o el orden que siguieron, pero es solo debido a toda la emoción vivida, y a que sigo sin creer que vi a esta increíble banda en vivo.
Después de una corta pausa, tocó el turno para que sonara Darkest Hours. Timo de nuevo platicando con el público, explicó que el día anterior mientras viajaban en automóvil, alguien le dío un CD con el cover de una canción de Stratovarius, y que había gustado de la voz de quien cantaba ese cover, por lo que por primera vez en la carrera de la banda iban a tener a una cantante invitada en el escenario, pidió que le dieramos la "bienvenida" a Fabiola (cantante nacional pop y de música comercial que si bien es innegable que tiene una potente voz pero que nada tiene que ver con el metal) quien a su ingreso fue abucheada y recibida con unos PUTA!!! Fue invitada para interpretar y hacer pedazos EagleHeart, otra de mis favoritas. La voz de la cantante pop arruinó lo que hasta ese momento había sido una velada intensa.
Una de tantas sorpresas de la noche fue ver a Jörg decirnos que teníamos la opción de ver a Timo tocar la batería, lo que aceptamos y el cantante impresionó al público con el toque que puede llegar a tener sobre los tambores. ¿Será Timo el sucesor de Jörg dentro de la banda?
La noche siguió y llegó el momento quizás mas esperado por todos los presentes, esto por la reacción al recibir las primeras notas de Black Diamond, en donde todos alzamos nuestras manos acompañadas de diferentes tipos de gritos de emoción... ésta canción fue coreada por todos.
El momento culminante de la noche fue marcado por Timo al anunciar Hunting High And Low, otra de mis favoritas, con ésta yo ya estaba más que satisfecho.
Durante todo el concierto los músicos dieron un show impresionante, cada uno a lo suyo, dieron muestra de lo profesionales que son sobre el escenario.
Durante Hunting High And Low, el vocalista nos invitó a gritar y cantar lo mas fuerte que pudieramos hacerlo con el estribillo del coro.
Kotipelto nos dejó saber que nosotros, el público guatemalteco, fuimos los mejores de toda la gira, y que estaba agradecido por la reacción del público durante el concierto.
Al finalizar la última canción, los músicos salieron a escena a regalar algunos souveniers.
El concierto finalizó a eso de las 22.40, y el retorno a casa, lo hice con las canciones aún vibrando en mis oídos. Sigo sintiendo la energía que transmite el power metal.
Esta entrada va dedicada, a uno de los mejores baterístas del mundo, Jörg Michael, que nos vino a regalar su última actuación antes de retirarse por situaciones personales y de salud, durante todo el concierto tuvo la admiración del público y cuando Timo Kotipelto le agradeció por los 16 años con la banda, todos coreamos MICHAEL!!! MICHAEL!!! MICHAEL!!!, estoy seguro que se fué de Guatemala satisfecho por haberse decidido a retirarse despues de presentarse en mi país.
Jörg regaló al publico sus drumsticks, y la última iba dirigida exactamente a donde estaba yo, pero quedo atrapada entre un andamio que sostenía las luces que iluminaron durante el concierto... allí quedó la última baqueta regalada por Michael, en el Teatro de Bellas Artes.




